Con las mejores y más selectas dietas, conseguimos una inyeción de optimismo a las semanas al comprobar una pérdida de peso aceptable, pero tras muchos sacrificios por parte del paciente; este moderado optimismo desaparece generalmente en la segunda o tercera visita al comprobar un rebote en su peso pesando más que en la primera visita.
Esta dificultad o imposibilidad de perder peso ha desaparecido desde que podemos disponer de la hormona de la de la saciedad, por autores sajones también llamada “the ILEAL BRAKE, o freno del ileon: el Glucagon like peptide (GLP-1) o sus similares..
Según Donna H. Ryan, MD; Mark Harmel, MPH, CDCES, de Medsdcape, New Advances in Obesity Management, septiembre 2022,” Nuevos avances en el control de la obesidad….Algunos de nuestros medicamentos más nuevos están dirigidos al péptido 1 similar al glucagón (GLP-1). El GLP-1 y el polipéptido inhibidor gástrico (GIP), son hormonas incretinas que mejoran la glucemia y también tienen un efecto sobre el peso y la disminución del apetito. Algunos de estos medicamentos más nuevos están conduciendo a maravillosos resultados en la pérdida de peso”.
Desde que en nuestra consulta de Via Augusta, disponemos de esta hormona , con una administración indolora durante cierto tiempo, el 100% de los enfermos, de una composición corporal mostrando un exceso de grasa según nuestro aparato TANITA último modelo, se pasa a pérdidas de peso y disminución de la grasa más que satisfactorias, mantenidas con una dieta que hasta incluso les animamos a que coman algo más.
Como canta una famosa zarzuela desde hace años “…hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad”