Revisando dietas de guarderías infantiles, he comprobado que
los niños y niñas, comen cada vez más, legumbres y verduras y menos de proteínas de origen animal, y algunos nutricionistas aseguran que en el 2030, habrán erradicado la proteína animal de las dietas en guarderías y llars catalanas. Además, siguiendo este criterio, demonizan la ingesta de la leche animal de vaca, cabra, oveja…y promueven el consumo de las mal llamadas leches vegetales.
Todo esto es una barbaridad dietética
Ningún vegetal ni mezcla de vegetales, puede ofrecer al organismo en desarrollo los 10 aminoácidos esenciales, que ofrece la proteína de origen animal , es decir de la carne, pescado, leche, etc..fundamentales para un correcto crecimiento e inmunidad. Se dice que la soja puede reunir los 10 aminoácidos esenciales, imprescindibles ya que nuestro organismo no puede fabricarlos; esto no es así pues es deficiente en metionina, además de contener estrógenos vegetales; no sabemos que efecto pueden tener en las inclinaciones sexuales posteriores del niño varón, o patología cancerosa en niñas, en mamas, ovarios…
Por otra parte la lactosa es fundamental para la absorción del calcio junto a la vitamina D, para la inmunidad, y para el desarrollo intelectual; la mujer vegana tiene más fracturas que la que toma leche de vaca; mi equipo ya demostró en la década de los 90 que los niños con demostrada intolerancia a la lactosa, tenían una inferior masa ósea (Journal of Paediatric Gastroenetrology and Nutrition). Las especies animales mamíferas, cuyas hembras tienen mayor cantidad de lactosa en su leche, el volumen cerebral de la descendencia es mayor; es decir más lactosa en la leche de las madre, más inteligencia en la descendencia. Adolescentes que toman leche con lactosa, dan resultados intelectuales mejores, con el TEST BRIEF 2, además de mejor masa ósea y más altura. Además otro trabajo reciente ha demostrado que niños/adolescentes que toman 2 vasos de leche son más altos a los 18 años que los que no toman leche o solo un vaso de 200 ml al día (ver en páginas anteriores de esta web).
Como decía mi madre, se ha de comer de todo un poco y de mucho nada; ensaladas, verduras, legumbres, en çircunstancias normales, podrían tomar 3 o 4 días por semana, así como pasta, arroz caldos,..Carne (roja o de ave), pescado, huevos , también varios días por semana, huevos 4 a 6 por semana..
Los catalanes, ahora niños, de aquí a unos años habrán sufrido más infecciones (por no recibir suficientes aminoácidos esenciales ni vitamina D) ,y en unos años serán más bajitos, con más fracturas y no tan despiertos intelectualmente, como los de otros países o comunidades; siempre que sus padres no los hayan podido haber llevado a colegios extranjeros.
Según el niño pueda sufrir gastroenteritis o síndrome post gastroenteritis, o enfermedades hepáticas, o renales, se deberá modificar la dieta, según heces tras estudio de la digestión con dosificación de los gases en el aire espirado.
En nuestra consulta, antes unas heces anormales, más pastosas,o líquidas, o excesivamente duras, realizamos una tinción de heces con Lugol de la British Pharmacopea, que tiñe muy bien las grasas, proteínas, almidón sin digerir, y además estudiamos los gases en el aire espirado.
Este estudio de gases se basa en que la digestión de los alimentos se realiza sobre todo en el intestino delgado; los que no se pueden digerir, por sufrir el paciente una infección intestinal o tomar alimentos en parte indigeribles por los humanos, llegan al colon sin digerir , fermentan por los millones de bacterias del colon , dando lugar a diarrea, o bien no fermentan tanto, siendo en tal caso las heces casi normales , pero en ambos casos se forman gases en mayor o menor cantidad; estos gases se eliminan un 80% por las heces y pedos pero el 20% pasa a la sangre, alcanza el pulmón y es eliminado por el aire espirado; los recogemos en receptáculos especiales y con nuestro cromatógrafo Breath tracker de Millwaukee, USA, analizamos parte de ellos H2, CH4 y CO2; con los datos de estos gases más los de la tinción de las heces, confeccionamos una dieta a la medida de las necesidades del paciente: niño o adulto

