Los alimentos sólidos o líquidos que ingerimos a diario, pueden sentarnos bien o mal; en esta caso podremos sufrir manifestaciones desagradables y de fuerte intensidad, tales como vómitos, diarreas, reacciones cutáneas, vasomotoras o incluso shock anafiláctico; estas manifestaciones si se producen en el transcurso de unos minutos tras la ingesta probablemente se deban a una etiología alérgica.
En otras ocasiones tras la ingesta de ciertos alimentos los pacientes sienten manifestaciones, a los pocos minutos, no tan intensas, cono necesidad de ir al lavabo para defecar, expulsando heces en ocasiones malformadas, pastosas, con colores amarillos o verdes, con dolor de poca intensidad, acompañadas de gases; el paciente atribuye de inmediato a que lo ingerido minutos antes "le sienta mal"..no lo tolera y sin más lo excluye de la dieta, aunque le extraña de que ese mismo alimento en otras ocasiones " le ha sentado bien"; a pesar de ello ese alimento queda excluido dela dieta, si ha sucedido tras la ingesta de yogurt o queso o algo de leche, quedan estos productos con sus ventajas excluidos de la dieta; en otras ocasiones la respuesta molesta intestinal, con diarrea o heces anormales será tras la ingesta de pan de trigo , o alguna fruta, o tras tomar pan con queso o jamón, siendo excluidos también de la dieta, y con frecuencia los mismos alimentos "les habían sentado bien". Con estos antecedentes muchos pacientes acaban reducidos a la ingesta de un pequeño número de productos, siguiendo casi con las mismas molestias y además desorientados ...o lo que yo digo sufriendo "el Síndrome del Intestino Desorientado
Este desconcierto está causado por no conocer bien la fisiología del intestino ni la acción de las hormonas gastrointestinales. Cuando ingerimos un alimento, tras ser masticado y ensalivado, se homogeiniza en el estómago, y adquiere lo ingerido el mismo pH o acidez actuando para ello la hormona gastrina que por vía sanguínea, hace segregar por las células oxínticas del estómago el ácido clorhídricon(ClH), igualando uniformemente todo el contenido gástrico al mimo pH (o acidez)permitiendo que se abra el píloro o válvula que separa el estómago del duodeno y por medio de la secreción de la colecistokinina (CCK) se contrae la vesícula biliar y se inunda el duodeno de bilis que fragmentará las enormes gotas de grasa que han llegado desde el estómago, en pequeñas gotitas de grasa fácilmente digeribles por la lipasa del páncreas. Paralelamente a la secreción de colecistokinina, se segregan el glucagon like peptide (GLP1) i el PEPETIDO YY- que enlentecen el vaciado gástrico y el movimiento propulsivo hacia abajo del intestino (o peristaltirmo )Al mismo tiempo que esto sucede se segrega en sangre otra hormona la neurotensina que por vía hemática hace contraerse o moverse la parte final del intestino grueso o colon sigmoide o sigma.. llenándose la ampolla rectal de los productos que se hallaban allí almacenados procedentes de ingestas previas, provocando por ello ganas de defecar pero en absoluto esa defecación corresponderá alimentos ingeridos recientemente.
Como curiosidad quiero citar la peculiaridad de que la neurotensina que hace mover la parte final del sigma vaciándose su contenido, como he dicho, en la ampolla rectal y con ello propicia la defecación, también provoca su liberación la acción de la nicotina, que no tiene nada de hormona gastrointestinal, lo que explica el porqué muchos fumadores se fumaban un cigarrillo , por la mañana antes de ir a trabajar para defecar en su casa, sin tener que recurrir a inodoros ajenos.
CONCLUSIÓN. si has comido algo y no te ha sentado bien, la culpa no es de lo que has comido antes sino de lo que has comido mucho mucho antes. No excluyas alimentos de tu dieta porque "creas que te sientan mal". En la actualidad con estudio de heces con tinción con lugol de la BRITISH PHARMACPEA, estudio de gases en air espirado, estudio de digestión de azúcares sin las dosis excesivas de los hidratos de carbono estudiados, indigeribles por su cantidad conduciendo a falsos SIBO, podemos orientarte y aconsejarte una dieta adecuada a tu intestino.