a) sin ingestión de ningún producto, en condiciones basales, con lo que se consigue conocer la producción de gases fruto de la malabsorción intestinal en condiciones basales en el contexto de una dieta normal, o bien podemos obtener datos que nos reafirmen en una hiperproliferación bacteriana.
b) tras ingestión de un azúcar por el paciente, del que queremos conocer su capacidad para digerirlo y absorberlo; este hidrato de carbono puede ser lactosa, sacarosa, almidón..etc.
En ambos casos, la fermentación por las bacterias del intestino grueso, de los hidratos de carbono que han llegado al colon sin absorber en el contexto de una dieta normal, o bien tras sobrecarga del azúcar en estudio, se acompañará de la producción bacteriana de gases tales como hidrógeno, metano, de los cuales un 80% será expulsado por el ano, acompañando la defecación o bien en circunstancias aisladas, y un 20% será absorbido, pasará a la circulación, alcanzará los pulmones y se eliminará con el aire espirado.
En el momento deseado, en condiciones basales, o bien tras la ingesta del hidrato de carbono en estudio, haremos soplar al enfermo a las 3h o 4h y 5 h en bolsas
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especiales de doble salida, y tras inyectar los gases en el cromatógrafo obtendremos la concentración de hidrógeno y de metano en partes por millón (ppm); se considera normal la concentración de hidrógeno (H2) en aire espirado por debajo de 20 ppm, y la de metano por debajo de 15 ppm, aunque un 50 a 80% de niños o adolescentes no produce metano (CH4) y tan solo produce hidrógeno, al contrario de los adultos que un 50% son productores de metano; la realidad de este 20% de niños que produce solo metano y no hidrógeno ("non hydrogen producers") nos obligará para no errar un 20% de veces que practiquemos esta prueba, a la determinación conjunta de metano.
También será conveniente, sobre todo en pediatría, la determinación del CO2; en muchas ocasiones el niño o lactante no sopla adecuadamente o no se puede recoger correctamente la muestra espirada; la concentración de CO2 de un 5% aproximadamente, es la normal en el alveolo a nivel del mar, por ello si la determinación inmediata en el mismo gas espirado de la concentración de CO2 nos da una concentración, por ejemplo, de un 2,5% nos indicará que el gas analizado está diluido a la mitad con gas no alveolar, por ello los resultados corregidos serán el doble de lo marcado previamente.
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