DIETA Y DESARROLLO CEREBRAL Y ENVEJECIMIENTO

 9 julio, 2016
paella

 

Todos aspiramos a seguir la mejor de las dietas, y que nuestros hijos las sigan también para asegurarles el mejor de los futuros, mejor desarrollo cerebral, cognitivo y un envejecimiento lo más retrasado posible.
Repasemos las dietas más aconsejables empezando por la DIETA MEDITERRÁNEA.

Echemos un vistazo a  la pirámide conocida de esta dieta, representada a continuación ( Public Health Nutrition: 14(12A), 2274–2284 doi:10.1017/S1368980011002515 Mediterranean diet pyramid today. Science and cultural updates Anna Bach-Faig1 , Elliot M Berry2 , Denis Lairon3 eyt cols.) en inglés pero de fácil traducción.Aconseja un estilo de vida con normas actualizadas para la población adulta basadas en la frugalidad (lo que menos engorda y lo que menos perjudica es lo que se queda en el plato), beber vino con moderación dentro de las costumbres de la sociedad donde se vive.

Un nuevo estudio sobre los beneficios de la dieta mediterránea sobre el  tamaño del cerebro se ha publicado recphoto, verdurasientemente (Yian Gu, Neurology, october 21, 2015,on line abstract, MedScape 2015).

Se realizó en 674 ancianos, con una media de edad de 80’1 años. Se registró su dieta duante 12 meses y se les practicó una resonancia magnética de alta resolución de sus estructuras cerebrales.imagen

304 de ellos seguían una dieta mediterránes con alto consumo de cinco alimentos tales como verduras, legumbres, cereales, frutas, pescado y aceite de oliva, con baja ingesta de ácidos grasos saturados (los presentes en las grasas animales), productos lácteos, carne vacuna y carne de pollo con poco consumo o moderado de alcohol. Otros 370 indivíduos, no seguían esta dieta.

Resultados: los que seguían la dieta mediterránea  tenían un volumen cerebral que era 13,11 ml  mayor que aquellos que no la seguían; también tenían mayor cantidad de substancia  gris  y substancia blanca total. También el alto consumo de pescado se asociaba con un  cortex cerebral  mayor. Así pues podemos afirmar que la adherencia a una dieta mediterránea  nos defiende de la atrofia cerebral que suele acompañar a la edad. En lo que hace referencia  al  alcohol, otros trabajos han mostrado que incluso el  consumo de  poco alcohol no es convemiete para lasalud de la neurona.

Es muy interesante el artículo sobre dietas y deterioro cognitivo del Dr Richard S. Isaacson , citdo por Medscape el 21 de junio de 2016  (Dieta y deterioro cognitivo: descifrando la evidencia científica,  Morris MC, Tangney CC, Wang Y, y cols. MIND diet slows cognitive decline with aging. Alzheimers Dement. 2015;11:1015-1022. Referemcias:
  1. Morris MC, Tangney CC, Wang Y, y cols. MIND diet associated with reduced incidence of Alzheimer’s disease. Alzheimers Dement. 2015;11:1007-1014.
  2. Devore EE, Kang JH, Breteler MM, Grodstein F. Dietary intakes of berries and flavonoids in relation to cognitive decline. Ann Neurol. 2012;72:135-143.Resumen

El Dr. Richard Isaacson  dirige la Clínica de Prevención de Alzheimer del Weill Cornell Medicine, en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, y se pregunta ¿Hay alguna relación entre alimentación, salud cognitiva y enfermedad de Alzheimer? ¿Hay pruebas de que el dicho somos lo que comemos, también se aplica en relación con la salud cognitiva?

Así continua el Dr  Isaacson: En las últimas décadas, la evidencia y el progreso científicos han sido sorprendentes. Hay dos tipos diferentes de categorías nutricionales que han adquirido atención creciente. Una es la dieta que algunos siguen – por ejemplo, la dieta mediterránea,  ver antes ). La segunda, de la que estoy seguro que han oído hablar, es la de restricción calórica y todavía más recientemente, la dieta MIND (mediterránea-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay).

Se han realizado muchos descubrimientos relacionados con uno o varios nutrientes. Por ejemplo, ácidos grados omega-3 o vitaminas E, curcumina, vitamina D y alimentos con cafeína. Todos estos son componentes diferentes de la alimentación que pueden influir o no en la aparición de la enfermedad de Alzheimer. Ya sabrán que en lo referente a  la dieta mediterránea  hay numerosas pruebas concluyentes de que puede reducir el riesgo de presentar deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer con el paso del tiempo.

Hace poco tiempo, la Dra. Martha Clare Morris y sus colaboradores de la Universidad de Rush publicaron un estudio excelente en el que analizaron tipos de alimentación  muy específicos saludables para la función cognitiva, la que hemos citado antes como dieta MIND. Los resultados indican una disminución significativa de la probabilidad de presentar deterioro cognitivo durante varios años. [1,2]

Sin embargo, los hallazgos relacionados con uno o varios nutrientes son más contradictorios. Por ejemplo, los ácidos grasos omega-3. En primer lugar no todos los ácidos grasos omega-3 se obtienen del mismo modo. El DHA y el EPA son los que han logrado pruebas más concluyentes de disminución del riesgo de presentar deterioro cognitivo. La clave es que algunas personas con diferentes genes pueden responder mejor. Las personas con un gen ApoE4 pueden responder favorablemente mientras que las personas sin este gen pueden responder peor.

Respecto al tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, estos ácidos omega-3 no han sido efectivos en los estudios aleatorizados, pero los ácidos omega-3 pueden ser útiles  para prevenir o para disminuir el riesgo de enfermedad de Alzheimer.

Además, en relación con la medicina personalizada basada en la genética para la enfermedad de Alzheimer podemos centrarnos en un campo nuevo denominado medicina de precisión, en el que no solo es importante la genética sino también la biología individual de cada persona, su alimentación y su estilo de vida, lo que permite aplicar una prevención o un tratamiento más precisos. Por ejemplo, en estudios aleatorizados se ha observado que si una persona tiene una concentración alta de homocisteína las vitaminas del grupo B – ácido fólico, B12 y B6, ralentizan la atrofia cerebral global y mejoran la función de memoria. El mensaje importante es que el tratamiento con vitaminas del grupo B solo es efectivo en pacientes con una concentración alta de homocisteína y en los que tienen una concentración sanguínea normal de ácidos omega-3. Por tanto, como pueden comprobar los abordajes son complejos.

Respecto a los arándanos, sabemos que contienen flavonoides. El chocolate negro en polvo puede ser efectivo para reforzar la memoria.  Ustedes pueden comer un arándano y pensar que van a prevenir o curar la enfermedad de Alzheimer, pero no es así. Pero en el estudio de la salud de una cohorte de enfermeras (NHS), [3] la mitad de una taza de arándanos dos o tres veces por semana retrasó el inicio del deterioro cognitivo.

Los puntos claves de estas observaciones son que la nutrición es compleja y no hay una dieta individual perfecta saludable para la función cognitiva, pero las personas pueden adoptar varias medidas para modificar su alimentación con posibles efectos beneficiosos en el futuro.

Acabemos este paseo por las dietas más saludables, escribiendo algo más sobre la dieta MIND y el Alzheimer

La dieta – llamada MIND (Mediterranean-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay) fue creada por la epidemióloga nutricional Martha Clare Morris, PhD, y sus colegas de la Universidad de Rush para prevenir el Alzheimer. Utiliza aspectos del DASH (Enfoques Alimenticios para Detener la Hipertensión) – un plan de alimentación con base en estudios apoyados por los Institutos Nacionales de la Salud – y la dieta mediterránea  24 marzo 2015).

Una sociedad, la  Genial.guru  investiga en qué consiste esta dieta y por qué estos expertos afirman que seguirla es una forma de blindar nuestro cerebro contra la cada vez más frecuente enfermedad que conlleva a la pérdida de memoria.

Para llegar a plantear la dieta MIND como alternativa para prevenir el Alzheimer, los científicos del Centro Médico de la Universidad de Rush no realizaron un estudio controlado. Por el contrario, recolectaron información existente sobre las dietas que seguían personas mayores con tendencia a sufir esta enfermedad. Para esto acudieron a los resultados de una investigación que buscaba conocer qué tipo de alimentos consumían las personas de la tercera edad, y cotejaron las tendencias de alimentación con las probabilidades de contaer Alzheimer.

Concluyeron que quienes seguían esta dieta de manera rigurosa disminuían en un 53% las probabilidades de desarrollar la enfermedad; y quienes la seguían de manera ocasional podían reducir esta probabilidad hasta en un 35%. También dejaron claro que cuanto más pronto se implementen estos hábitos alimenticios, mayores beneficios obtendrá el paciente y menores serán las probabilidades de sufrir la degeneración celular que implica el Alzheimer, punto de interés para pediatras que tratan con niños y adolescentes.

Contrario a lo que podría pensarse, esta dieta es fácil de seguir e incentiva el consumo de algunos alimentos; consta de 15 componentes pertenecientes a 10 grupos alimenticios que favorecen la salud cerebral como los frutos secos, las verduras (envueltas en su propia cáscara), granos enteros, aceites naturales presentes en pescados, carnes blancas y vino. Y sugiere la disminución de comidas basura (de “Fast Foods” ), carnes rojas, azúcar refinado y mantequilla.

Recientemente, el Sydney Morning Herald publicó los componentes principales de la dieta MIND:

Porciones diarias:

Tres porciones de granos, de cereales.

Una porción de ensalada verde (acelgas, lechuga, espinaca, rúgula).

Una porción de fruta fresca.

Una porción de frutos secos (cacahuetes, nueces, almendras, avellanas).

Media copa de vino tinto o jugo de uva morada.

Porciones a consumir semanalmente:

Una porción de habas y legumbres.

Dos porciones de frutos rojos (especialmente arándanos, que protegen las células cerebrales).

Una porción de carne blanca de aves de corral.

Una porción de pescado (en especial el pescado blanco y el salmón).

No excederse con:

La manteca o mantequilla debe consumirse moderadamente: no más de media cucharada al día.

Los quesos grasos también deben limitarse.

Se deben evitar las comidas basura (“faast foods”)  y azúcares refinadas.

 

Nota del Dr Tormo: los conocimientos actuales sobre los alimentos, obligan a recordar que:

– El pescado fresco puede contener anisakis, por lo que es aconsejable comprarlo congelado, o bien guardarlo congelado 3 días a -18º, con la excepción del pescado de piscifactoría (dorada, lubina) , el de rio o el marisco bivalvo que se pueden consumir frescos.

– Entre los granos, el arroz contiene arsénico, aunque en poca cantidad; se  puede tomar sin ninguna medida especial dos veces por semana; si se consume por encima de dos veces por semana, se ha de lavar , hervir con abundante agua, tirar esa agua colando el arroz y acabar la ebullición en otro frasco con agua limpia; de esta forma se pierde un 40% del arsénico; esta práctica era seguida desde hace algunos miles de años en países orientals (ver publicacions anteriores de esta página web)

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